jueves, 2 de marzo de 2023

El recuerdo de mi abuela

Estaba muy nerviosa porque no sólo era la primera vez que iba al mar, sino también que subía a un avión. Llegamos pronto al aeropuerto y embarcamos, mi nieta, estuvo a mi lado todo el tiempo apretando mi mano, no sé si porque se percataba de mi estado de ánimo o si, porque ella también tenía miedo. Tuvimos una breve charla hasta que se durmió en mi regazo y todos mis temores se disiparon con su respirar tranquilo y pausado. 

En el taxi de camino al aeropuerto pasamos por la carretera que bordeaba el malecón y quede totalmente extasiada de aquel azul vibrante e inmenso. Mi yerno solo hablaba de las propiedades y beneficios del agua salada, pero yo solo podía contener las lagrimas de la emoción al ver el mar. Al hotel no le faltaba nada, la habitación era grande y luminosa ni en mis mejores épocas junto a mi esposo disfruté tanta comodidad. 

Unos días después, el hotel organizo una excursión a una playa que no recuerdo el nombre. Tuve mucho miedo porque no sabia nadar y viajamos en una lancha de motor, menos mal que a todos nos pusieron un chaleco salvavidas también a los niños y mi nieta iba metiendo la mano en el agua mientras viajábamos en dirección a aquella playa. Una vez allí, comimos delicioso, nos bañamos, aunque yo solo estuve en la orilla porque sentía un respeto enorme por aquel milagro de la naturaleza, tomamos fotos y nos hicimos trenzas con mi nieta que no paraba de parlotear diciendo que un día viviría en una ciudad con mar.

martes, 22 de noviembre de 2022

Susana Thénon - La antología

¿Tú eres
la gran poietisa
Susana Etcétera?
mucho gusto
me llamo Petrona Smith-Jones
soy profesora adjunta
de la Universidad de Poughkeepsie
que queda un poquipsi al sur de Vancouver
y estoy en la Argentina becada
por la Putifar Comissión
para hacer una antología
de escritoras en vías de desarrollo
desarrolladas y también menopáusicas
aunque es cosa sabida que sea como fuere
todas las que escribieron y escribirán en Argentina
ya pertenecen a la generación del 60
incluso las que están en guardería
e inclusísimamente las que están en geriátrico
pero lo que importa profundamente
de tu poesía y alrededores
es esa profesión –aaah ¿cómo se dice?–
profusión de íconos e índices
¿tú qué opinas del ícono?
¿lo usan todas las mujeres
o es también cosa del machismo?
porque tú sabes que en realidad
lo que a mí me interesa
es no sólo que escriban
sino que sean feministas
y si es posible alcohólicas
y si es posible anoréxicas
y si es posible violadas
y si es posible lesbianas
y si es posible muy muy desdichadas

es una antología democrática
pero por favor no me traigas
ni sanas ni independientes


En La morada imposible

miércoles, 11 de agosto de 2021

Wilsawa Szymborska - Poeta

Se dice que en un discurso lo más difícil es siempre la primera frase… Pues ya la dije… Pero presiento que las que siguen van a ser igualmente difíciles, la tercera, la sexta, la décima, hasta la última, ya que debo hablar sobre poesía. Muy raras veces me he expresado acerca de este tema, casi nunca, y siempre con la convicción de que no lo hago muy bien. Por eso mi discurso no va a ser demasiado largo. Toda imperfección resulta más fácil de aguantar si se sirve en pequeñas dosis.

El poeta contemporáneo es escéptico y desconfía incluso -o más bien principalmente- de sí mismo. Con desgano confiesa públicamente que es poeta -como si se tratara de algo vergonzoso. En estos tiempos bulliciosos es más fácil que admitamos los vicios propios, con tal de causar efectos fuertes; mucho más difícil es reconocer las virtudes, ya que están escondidas más profundamente, y hasta uno mismo no cree tanto en ellas. En las encuestas o en los encuentros con amigos ocasionales, cuando el poeta se ve forzado a definir su profesión, acude al término genérico «escritor» o al de alguna otra profesión que adicionalmente ejerza. El empleado público o los eventuales compañeros de viaje reciben con cierta perplejidad e inquietud la noticia de que están tratando con un poeta. Sospecho que los filósofos también producen semejante inquietud. No obstante, ellos se encuentran en mejor situación, ya que generalmente pueden adornar su profesión con algún grado académico. Profesor de Filosofía -ya suena mucho más serio.

No existen profesores de poesía, lo que haría suponer que esta actividad requiere de estudios especializados, exámenes presentados en fechas precisas, disertaciones teóricas rematadas con bibliografía y notas y, finalmente, los diplomas recibidos con solemnidad. Todo esto, a su vez, significaría que para graduarse de poeta no bastarían las hojas de papel, aun cuando estuvieran llenas de excelentes versos, sino que se necesitaría, sobre todo, un papel con sello y firma. Recordemos que justamente ésta fue la razón por la que condenaron al destierro a Josef Brodsky, orgullo de la poesía rusa, quien más tarde fue galardonado con el Premio Nobel. A Brodsky se le clasificó como «parásito», por no contar con un certificado oficial que le permitiera ser poeta… Hace un par de años tuve el honor y la alegría de conocerlo en persona. Me di cuenta de que solamente a él, entre todos los poetas que he conocido, le gustaba llamarse a sí mismo «poeta»; pronunciaba esta palabra sin conflictos internos y hasta con cierta desafiante desenvoltura. Pienso que se debía al recuerdo de las violentas humillaciones que sufrió en su juventud.

En países más dichosos, donde la dignidad humana no es transgredida tan fácilmente, los poetas, obviamente, quieren ser publicados, leídos y entendidos, pero ya no hacen nada o casi nada en su vida cotidiana para destacar entre la gente. Sin embargo, hace poco, en las primeras décadas de nuestro siglo, a los poetas les gustaba escandalizar con su ropa extravagante y con un comportamiento excéntrico. Aquellos no eran más que espectáculos para el público, ya que siempre tenía que llegar el momento en que el poeta cerraba la puerta, se quitaba toda esa parafernalia: capas y oropeles, y se detenía en el silencio, en espera de sí mismo frente a una hoja de papel en blanco, que en el fondo es lo único que importa.

Hay algo que resulta muy característico. Continuamente se filman películas biográficas sobre grandes científicos y artistas. La tarea de los directores más ambiciosos es mostrar en forma verosímil el proceso creativo que condujo a importantes descubrimientos científicos o a la creación de grandes obras de arte. Se puede, con aceptables resultados, mostrar el trabajo de algunos científicos: laboratorios, instrumentos diversos y aparatos puestos en marcha logran por unos momentos mantener la atención de los espectadores. Además, resultan muy dramáticas las escenas de suspenso, cuando un experimento repetido miles de veces logró dar finalmente, merced a una mínima modificación, con el resultado tan esperado. Espectaculares pueden ser las películas sobre pintores, ya que es posible reconstruir todas las fases de creación de un cuadro -desde la primera raya hasta la última pincelada. Las películas sobre los compositores se llenan con su música: desde los primeros compases, que el creador escucha en su interior, hasta la obra madura ya terminada y repartida entre varios instrumentos. Todo sigue siendo muy ingenuo y no dice nada sobre el extraño estado de ánimo que se conoce comúnmente como inspiración, pero por lo menos hay algo para ver y oír.

El peor de los casos es el de los poetas. Su trabajo resulta irremediablemente poco fotogénico. Uno permanece sentado a la mesa o acostado en un sofá, con la vista inmóvil, fija en un punto de la pared o en el techo; de vez en cuando escribe siete versos, de los cuales, después que transcurre un cuarto de hora, va a quitar uno y de nuevo pasa una hora en la que no ocurrirá nada_ ¿Qué clase de espectador podría soportar una cosa semejante?

He mencionado la inspiración. A la pregunta de qué cosa es, suponiendo que algo sea, los poetas contemporáneos responden de modo evasivo. Y no porque nunca hayan sentido los beneficios de este impulso interior, más bien se debe a otra causa: no es fácil explicar a los demás algo que ni siquiera se comprende bien.

Yo misma he evadido el asunto cuando me lo han preguntado. Y contesto lo siguiente: la inspiración no es privilegio exclusivo de los poetas ni de los artistas en general. Hay, hubo, habrá siempre un número de personas en quienes de vez en cuando se despierta la inspiración. A este grupo pertenecen los que escogen su trabajo y lo cumplen con amor e imaginación. Hay médicos así, hay maestros, hay también jardineros y centenares de oficios más. Su trabajo puede ser una aventura sin fin, a condición de que sepan encontrar en él nuevos desafíos cada vez. Sin importar los esfuerzos y fracasos, su inquietud no desfallece. De cada problema resuelto surge un enjambre de nuevas preguntas. La inspiración, cualquier cosa que sea, nace de un perpetuo «no lo sé».

La gente así es bastante escasa. La mayoría de los habitantes de esta tierra trabaja porque necesita conseguir los medios de subsistencia, trabaja porque no le queda de otra. No fueron ellos quienes por pasión escogieron su trabajo, son las circunstancias de la vida las que escogen por ellos. El trabajo mal querido, el trabajo que aburre, es respetado únicamente porque no resulta accesible para todos, y está situación constituye una de las más penosas desgracias humanas. No se vislumbra que los siglos venideros traigan un cambio feliz al respecto.

Así pues, tengo derecho a decir que aunque le estoy escamoteando a los poetas el monopolio de la inspiración, de cualquier manera los coloco en un grupo reducido de elegidos por la suerte.

En este punto pueden surgir ciertas dudas en los oyentes, si consideran que a los diversos verdugos, dictadores, fanáticos, demagogos que luchan por el poder con ayuda de un par de consignas gritadas en tono muy alto, también les gusta su trabajo y también lo llevan a cabo celosamente. Cierto, pero ellos sí «saben». Saben, y lo que saben una sola vez les basta para siempre. Ya no tienen curiosidad por saber más, puesto que podría debilitarse su fuerza de argumentación. De modo que cualquier tipo de saber del que no surgen preguntas muy pronto fenece, pierde la temperatura propicia para la vida. En casos extremos, como es bien conocido en la historia antigua y contemporánea, puede resultar mortalmente amenazador para las sociedades.

Por lo anterior, estimo altamente estas dos pequeñas palabras: «no sé». Pequeñas, pero dotadas de alas para el vuelo. Nos agrandan la vida hasta una dimensión que no cabe en nosotros mismos y hasta el tamaño en el que está suspendida nuestra Tierra diminuta. Si Isaac Newton no se hubiera dicho «no sé», las manzanas en su jardín podrían seguir cayendo como granizo, y él, en el mejor de los casos, solamente se inclinaría para recogerlas y comérselas. Si mi compatriota María Sklodowska-Curie no se hubiera dicho «no sé», probablemente se habría quedado como maestra de química en un colegio para señoritas de buena familia y en este trabajo, por otra parte muy decente, se le hubiera ido la vida. Pero siguió repitiéndose «no sé» y justo estas palabras la trajeron dos veces a Estocolmo, donde se otorgan los premios Nobel a personas de espíritu inquieto y en búsqueda constante.

También el poeta, si es un verdadero poeta, tiene que repetirse perpetuamente «no sé». Con cada verso intenta responder, pero en el momento en que pone el punto final, le asaltan las dudas y empieza a advertir que su respuesta es temporal y en ningún caso satisfactoria. Entonces prueba otra vez y otra vez, para que a las sucesivas muestras de su insatisfacción consigo mismo los historiadores de la literatura las sujeten con un clip enorme para denominarlas «La Obra».

A veces fantaseo con situaciones inverosímiles. Me imagino, por ejemplo, en mi osadía, que tengo la oportunidad platicar con Eclesiastés, autor de un lamento estremecedor sobre la vanidad de todas las empresas humanas. Me habría inclinado muy hondamente ante él, ya que es -por lo menos para mí- uno de los poetas más importantes. Pero luego lo habría cogido de la mano: «Nada hay nuevo bajo el sol», has escrito, Eclesiastés. Sin embargo, Tú mismo has nacido nuevo bajo el sol. Y el poema que has creado también es nuevo bajo el sol, ya que antes de Ti nadie lo había escrito. Y nuevos bajo el sol son tus lectores, puesto que los que vivieron antes que Tú no te podían leer. Y el ciprés, en cuya sombra te sentaste, no crece aquí desde el principio del mundo. Le dio origen otro ciprés, semejante al tuyo, pero no en todo igual. Y además te quisiera preguntar, Eclesiastés, ¿qué desearías escribir, ahora, de nuevo bajo el sol? ¿Algo con qué completar tus ideas, o tal vez tienes la tentación de negar algunas de ellas? En tu poema anterior concebiste también la alegría, y ¿qué hay del hecho de que resulte ser tan pasajera? ¿Tal vez sobre ella va a tratar tu nuevo poema bajo el sol? ¿Tienes ya algunos apuntes o primeros esbozos? Pues no dirás «ya he escrito todo, no tengo nada que añadir». Esto no lo puede decir ningún poeta, y mucho menos uno tan grande como Tú.

El mundo, a pesar de cualquier cosa que podamos pensar sobre él, espantados por su inmensidad y nuestra impotencia ante él, amargados por su indiferencia frente a los sufrimientos particulares de la gente, de los animales y tal vez de las plantas -ya que ¿de dónde proviene la certeza de que las plantas están libres de sufrimientos?-; a pesar de cualquier cosa que pensemos sobre sus espacios atravesados por la radiación de las estrellas, alrededor de las cuales se empieza a descubrir algunos planetas -¿ya muertos?, ¿todavía muertos?, no se sabe-; a pesar de cualquier cosa que pensáramos sobre este teatro inmenso, para el cual tenemos un billete de entrada pero su vigencia es ridículamente corta, limitada por dos fechas decisivas; a pesar de no sé qué cosa más que pudiéramos pensar sobre este mundo: es asombroso.

Pero en la expresión «asombroso» se esconde una trampa lógica. Nos causa asombro lo que sobresale de la norma conocida y comúnmente aceptada, de una obviedad a la cual estamos acostumbrados. Pues bien, un mundo así, obvio, no existe. Nuestro asombro es autónomo y no procede de ninguna comparación de ningún tipo.

De acuerdo, en el habla cotidiana, la cual no recapacita sobre cada palabra, usamos expresiones como «la vida común», «los acontecimientos comunes»… Sin embargo, en la lengua de la poesía, donde se pesa cada palabra, ya nada es común. Ninguna piedra y ninguna nube sobre esa piedra. Ningún día y ninguna noche que le suceda. Y sobre todo, ninguna existencia particular en este mundo.

Todo indica que los poetas tendrán siempre mucho trabajo».

domingo, 18 de julio de 2021

Itaca

ITACA 

Konstantino Kavafis

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

 

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

 

Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

 

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

 

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

 


viernes, 26 de febrero de 2021

crecimiento personal o pura cháchara...

El tema del crecimiento personal esta demasiado infravalorado.
Hacer una meditación y una serie de practicas extrañas, no te convierte en un puto hippie, con todos mis respetos: El crecimiento personal, no tiene nada que ver con el movimiento llamado nueva era y con tanto pseudo maestro, coach, o psicológo holistico etc, que anda por ahí pululando intentando ayudar a la gente con sus problemas psicológicos o sentimentales ofreciendo sin saber ni tener conciencia de lo que se hace o de lo que se dice. 
Tuve una amiga que cuando comencé todo mi periplo de crecimiento personal, me llamaba "la mística" y siempre me decía que por ejemplo, había ido a una clase de yoga donde la gente hacia ruidos y canticos que no se comprendían y que seguro eso me gustaría ! claro! sin tener la mínima idea de lo que hago. Fácil de pensamiento, facil de juzgamiento... 
Comencé a hacerme un par de preguntas sobre mi propósito o sobre quién soy, a donde voy, etc, de esas trascendentales que nos hacemos cuando no conseguimos satisfacción real en la diario vivir o cuando nos relajamos un poco al pasarnos de copas y descubrí que un camino de crecimiento interior real con todo aquello que implica, te lleva a un renacimiento, a dejar de identificarte con lo que creías ser para aprender, quien eres realmente
Te propongo algo : Coge un papel y escribe quien crees que eres experimenta esa certeza, ese dulce placer de que eres inviolable y luego después de un rato, respira hondo y quemalo... Verás como es necesario aprender de ti.

los talentos escondidos

Asombrarme con el descubrimiento y autoconocimiento de quienes me rodean, me anima a escribir sobre ello, pues todos tienen en común fases, roles o características de su personalidad que venían siendo escondidas por los diferentes roles asumidos sociales, culturales y familiares durante el tiempo suficiente como para quedar boquiabiertos con el descubrimiento.

Reflexionemos entonces,  sobre los talentos escondidos: muchas personas, y me incluyo,  no conocen todas las cualidades, dones o características que además poseen y no ponen en practica por absoluto desconocimiento.

Pero, si por un caso fortuito, o por un, llamemoslo "golpe de vida" saliesen a la luz, y todas estas personas descubriesen con gran estupor que están en grado de hacerlas emerger, para gestionarlas y conseguir vivir la vida de una forma mas alegre y placentera, todos iríamos detrás de estos golpes cómo quién va buscando un tesoro en la base del arcoiris.

Sabemos bien que no tenemos límites, sino solo aquellos que creemos tener, y para descubrir nuestros talentos ocultos tendemos a creer que es necesario vivir una fuerte experiencia, o sufrir como condenados, o no hacer nada, tanto, nadie nos acompaño en este descubrimiento y aceptar sin remedio, que la vida se nos presenta de esta forma porque es así como la merecemos o como la hemos encontrado.

Sin embargo, solo hace falta un pequeño pero significativo gesto de amor hacia nosotros mismos y parar por unos instantes nuestra agetreada rutina con la finalidad de escuchar lo que hay dentro de nosotros y  conseguir que ese talento o fin escondido salga a la luz como un germen en la tierra dispuesto a florecer. 

Cómo todo, ya sabemos que es una elección. La cuestión es saber si estás dispuesto a tomarla. 




miércoles, 4 de diciembre de 2019

Soñar Contigo - Zenet

déjame que te coma solo con los ojos,
con lo que me provocas yo me conformo.

https://youtu.be/7CdZlQsBUII


miércoles, 31 de octubre de 2018

Una idea

Ocasionalmente me siento así, cuanto tengo una taza de te caliente en mis manos o una copa de vino tinto bordeando mis labios... Me viene una idea, la gran idea, pero siempre la dejo escapar...

Una idea

Por Julio Cortázar

Una idea incandescente se me vino esta mañana
una antorcha que flameaba en lo alto de mi mente
pero sola y sin refuerzos tal vez pierda la batalla
ya librada de hace tiempo por tu brillo y un cobarde

un cobarde que vacila entre el olvido y tras la nada
que vacila tras tus pasos y tu melódica mirada
que se pierde encandilado tras el grito de tus ojos
que se aturde enceguecido tras el brillo de tu nombre

que se esconde tras las letras de algún otro nombre
y aún así no se atreve a gritar de quien se esconde
que hace frente tan valiente a enredadas tempestades
y se escapa como un niño al descubrirse a tu lado

que amanece al medio día y se duerme al despedirte
que susurra tan potente y que grita tan despacio
que camina tan de prisa y con los ojos bien cerrados
sin valor por la cornisa que conduce a tu palacio

Una idea de coraje se me vino esta mañana
de sentarnos frente a frente y quitarme el camuflaje
de soplar mis emociones y transformarlas en palabras
en palabras que te expliquen como cae el agua helada

Una idea tan sublime como tantas que me diste
tan tardía y predecible como tantas he tenido
pero sola y sin refuerzos de valor y otros aliados
ha perdido la batalla
ya es de noche
ya te fuiste.

El arte de perder

A veces algo tan bello como un poema puede llegar a describir con exactitud un estado interior...




UN ARTE

Por Elizabeth Bishop

No es difícil dominar el arte de perder:
tantas cosas parecen llenas del propósito de ser perdidas,
que su pérdida no es ningún desastre.

Perder alguna cosa cada día. Aceptar aturdirse por la pérdida
de las llaves de la puerta, de la hora malgastada.
No es difícil dominar el arte de perder.

Después practicar perder más lejos y más rápido:
los lugares, y los nombres, y dónde pretendías
viajar. Nada de todo esto te traerá desastre alguno.

He perdido el reloj de mi madre. Y, ¡mira!, voy por la última
—quizás por la penúltima— de tres casas amadas.
No es difícil dominar el arte de perder.

He perdido dos ciudades, las dos preciosas. Y, más vastos,
poseí algunos reinos, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue ningún desastre.

Incluso habiéndote perdido a ti (tu voz bromeando, un gesto
que amo) no habré mentido. Por supuesto,
no es difícil dominar el arte de perder, por más que a veces
pueda parecernos (¡escríbelo!) un desastre.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

La iniciación

"El ser humano duerme y sueña con estar estar despierto. 
Y cuando sueña, en sus sueños cree aún que esta despierto.
Y cuando se despierta del sueño que duerme estando despierto descubre que no se ha dormido nunca. Pero, para que esto ocurra debe pasar alguno que lo despierte llamándolo dulcemente por su nombre" Paolo Paris

miércoles, 24 de agosto de 2016

Tu pecho está cargado con todos los corazones...

Tu pecho está cargado con todos los corazones, 
que yo supuse, en mi ignorancia, muertos;
y allí reina el Amor con todas sus amantes partes
y todos los amigos que yo creía extintos.

Cuántas sagradas y obsequiosas lágrimas
extrajo de mis ojos el amor religioso
en interés de los muertos, que aparecen ahora
como cosas remotas que en ti yacen ocultas!

Tú eres la tumba en que el amor sepulto ahora vive,
adornado con los trofeos de mis amores idos,
que todas sus partes de mí a ti te dieron,

pues ese haber de muchos es tuyo ahora solo:
Sus imágenes que amé las veo en ti
y tú, con todos ellos, lo tienes todo del total de mí.

William Shakespeare

Evito

Debo evitar hacer caso a la fantasía que se despierta cada vez que un vuelo de pensamiento te atrapa en el aire como el suave perfume que transporta el aire.
Debo evitar hacer caso a la marea de abecedarios emitidos con aquella voz baja y sensual que estremece cada conexión cerebral y hace que estallen las carcajadas coquetas y en definitiva provocadoras.
Debo evitar por completo acercarme al sueño cogida de tu mano, pues acabaría fundida en un abrazo intenso, atrapándote en mi sexo, llevándote a explorar rincones de tu cuerpo que aún no conoces absorto por la intensidad, dormirías hundido entre mis pechos recuperando ese aliento embriagador con olor malta y lima.
Por eso evito, evito por completo imaginarte, soñarte, escucharte, pensarte.
Por eso te evito
Por eso me evito

jueves, 28 de julio de 2016

Microrelato

Sigo pensando en la idea de participar en los concursos de microrelatos que encuentro por ahí...
pero no lo hago.

Escribí este hace unos días:

"Esa sensación de frescura en mi boca, las gotas que se resbalan lentamente entre mis piernas, tus ojos ardientes consumiendo cada centímetro de mi piel aún temblando entre las sábanas húmedas, así abro los ojos... en mi cama solitaria con ganas de ti"


jueves, 14 de abril de 2016

jueves, 11 de febrero de 2016

Llevo tu corazón conmigo

Llevo tu corazón conmigo
lo llevo en mi corazón
Nunca estoy sin él
allá donde voy,
vas tu, querida
y todo aquello hecho solo por mi
lo haces tú, mi amada
No temo al destino
porque tú eres mi destino, mi Amor
no quiero ningún mundo
pues hermosa, tú eres mi mundo, mi fiel
He aquí el mayor secreto que nadie conoce
he aquí la raíz de la raíz
y el brote del brote
y el cielo del cielo
de un árbol llamado vida
que crece más de lo que
el alma puede esperar o la mente ocultar
es la maravilla que mantiene las estrellas separadas
Llevo tu corazón
lo llevo en mi corazón

viernes, 4 de diciembre de 2015

Esserci

A Veces...
A veces la vida te rompe, para mostrarte lo que está unido.
A veces la vida te arranca ciertas personas amadas,
para que encuentres otras a quién amar.
A veces cuando todo el mundo conocido acaba,
justo ahí comienza la vida... 


Lorena C.

viernes, 10 de abril de 2015

Y sigo

He intentado escribir este post un montón de veces. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez... y bueno no se trata tampoco de contar lo que ha pasado...

Solo decir que sigo aquí. 

Aunque sea de paso. 

martes, 30 de septiembre de 2014

Caerse

Y entonces llego la hora de caerse de la hamaca. Así como cuando se arrullan tantas ilusiones que solo en una llama desaparecen. Así ha transcurrido este año sin ningún tipo de piedad o condescendencia. Una enfermedad, un despido, y tantos obstáculos puestos como a propósito por quien tiene miedo de poner los pies en la tierra o quizá en el cielo? inversión de la polaridad..."Del suelo no pasa mija" decía mi mamá, pero mientras que se prueba en la piel la loza fría del pavimento, uno se pregunta si realmente vale la pena el camino que se ha elegido, uno se pregunta si ha valido la pena la "inversión" o si solo ha sido una búsqueda desesperada de algo que ni siquiera se comprende que es. 
Confrontar las realidades, las de aquí y las paralelas, intentar asimilar que hay que levantarse para buscarse otra hamaca y subirse en ella para empezar a arrullarse en otra no tan apasionante aventura pero mas madura que la anterior ja. O simplemente contemplar de forma desapegada aquello que se derrumba y no hacer nada salvo ver lo que queda. El riesgo siempre es quedarse tieso a merced de las palomas y los nidos de codorniz.
Que carajos. 

lunes, 26 de mayo de 2014

Un líder ES

Quiero hablar sobre el liderazgo, a un nivel mas espiritual, si es que es la palabra justa. El liderazgo entendido como una cualidad energética es profundo, es complejo, es como una pequeña traza de energía que domina un comportamiento dentro de un grupo de personas,  es como una cualidad que hace que la atención se dirija a esa persona de forma natural, que es escuchada a pesar del ruido que hay en el exterior, es una cualidad que emerge de forma espontanea y se abre paso como la naturaleza mas salvaje.  El verdadero líder es aquella persona que no necesita la fuerza, la imposición o la inaccesibilidad, un lider simplemente es. El verdadero líder es capaz de reconocer y exaltar las verdaderas calidades y cualidades de los demás y llevarlos a lo mas grande y a lo mas satisfactorio, lleva alegría, lleva locura, lleva potencia y sobre todo sabe ponerse a un lado si hay otro que debe liderar, porque los grupos están conformados por diversas energías, por diversas formas de ser, por diversas cualidades, y gracias a esa capacidad de empujar hacia el objetivo, puede considerar que su naturaleza y buen instinto lo llevara siempre por el justo camino. la naturaleza del líder es de servicio, es un dar, es una abrir el corazón, la verdadera realización de un líder es ver que sus calidades sirven para unir, para conciliar, para gozar, y es a través de ello que el amor cobra sentido. 

Saludos, 
Afrik.

jueves, 20 de febrero de 2014

Espejos...

No tienes ni idea de cuánto
me he esforzado en encontrar
un regalo para Ti.
Nada parecía adecuado.
...

¿Qué sentido tiene
llevar oro
a una mina de oro,
O agua al Océano?
Todo lo que traía era
Como llevar especias al Oriente.

No era un bien darTe
mi corazón
y mi alma,
Porque Tú ya los tienes,
Así pues,Te he traído un espejo.
Mírate a Ti mismo
Y recuérdame.

Jalaluddin Rumi