El pensamiento a todas luces parece que no muta, salvo un esfuerzo de voluntad casi insospechado.
He podido ver como el pensamiento sobre algo o alguien lejos de ser una percepción, es mas un condicionante que puede llegar a ser adquirido o elaborado por uno mismo o por un tercero, la influencia mas que aparente sugiere una sutil maniobra al entero del cuerpo energético y entonces el sujeto duerme sin saberse dormido pensando que esta despierto. paradoja
contemplar sin actuar y no sentirme mal por ello.
el pensamiento cambia si hay un acto de voluntad. asciende a la consciencia y se libera para siempre
"La Iluminación es un proceso destructivo. No tiene que ver con volverse mas bueno o mas feliz. La Iluminación es hacer que lo que no es verdad se resquebraje. Es poder ver a través de la fachada de simulación. Es la erradicación completa de TODO lo que imaginamos que era cierto". Lorena Ciocale
jueves, 11 de julio de 2013
martes, 9 de julio de 2013
La piedra filosofal
Hace unas noches que se repite el mismo sueño.
Estoy en un bosque recibiendo instrucciones precisas de una persona muy sabia y mayor. El me dice: "Tienes que encontrar la piedra que tiene estas determinadas caracteristicas: xxxxxx" todo borroso, no consigo escucharlo ni recordar lo que dice.
Y me pongo a caminar por el bosque observando lo que hay a mi alrededor, hay cosas muy extrañas y figuras muy pintorescas, parece un bosque creado por la imaginación de alguien muy extravagante me río.
Me siento en un trono de madera junto al agua, siento frescos los pies, que por cierto me doy cuenta que no llevo zapatos, que bueno estoy despierta, así que decido ir a buscar la piedra, pero solo consigo ver imágenes de mi misma, una persona diferente a aquella que ahora represento. me gusta, me siento bien, pero... dónde esta esa piedra así de preciosa y particular? y entonces despierto... no consigo encontrarla.
Siempre nos han dicho que los sueños son determinados por episodios que hemos vivido a lo largo del día pero yo creo que aquello que nos viene en los sueños son momentos de conciencia en los cuales si te traes una consciencia de lo que significan, realmente son validos, de lo contrario son solo sueños.
Quizá la piedra que tengo que encontrar es, ese dominio sobre la capacidad que tengo de producir cambios y transmutar la energía para convertirme en aquello que realmente soy.
ahí esta la piedra filosofal, ahí esta el quid de la cuestión.
Estoy en un bosque recibiendo instrucciones precisas de una persona muy sabia y mayor. El me dice: "Tienes que encontrar la piedra que tiene estas determinadas caracteristicas: xxxxxx" todo borroso, no consigo escucharlo ni recordar lo que dice.
Y me pongo a caminar por el bosque observando lo que hay a mi alrededor, hay cosas muy extrañas y figuras muy pintorescas, parece un bosque creado por la imaginación de alguien muy extravagante me río.
Me siento en un trono de madera junto al agua, siento frescos los pies, que por cierto me doy cuenta que no llevo zapatos, que bueno estoy despierta, así que decido ir a buscar la piedra, pero solo consigo ver imágenes de mi misma, una persona diferente a aquella que ahora represento. me gusta, me siento bien, pero... dónde esta esa piedra así de preciosa y particular? y entonces despierto... no consigo encontrarla.
Siempre nos han dicho que los sueños son determinados por episodios que hemos vivido a lo largo del día pero yo creo que aquello que nos viene en los sueños son momentos de conciencia en los cuales si te traes una consciencia de lo que significan, realmente son validos, de lo contrario son solo sueños.
Quizá la piedra que tengo que encontrar es, ese dominio sobre la capacidad que tengo de producir cambios y transmutar la energía para convertirme en aquello que realmente soy.
ahí esta la piedra filosofal, ahí esta el quid de la cuestión.
jueves, 27 de junio de 2013
miércoles, 19 de junio de 2013
dos relatos cortos
El despertar
Como cada día me levanté de la
cama estupefacta, por el hecho de tener la sensación de no haber dormido. Como
un zombi, me dirigí a la ducha, el agua fría de un golpe me saco del profundo
sueño que alimentaba con el recuerdo de las sabanas cálidas y el cojín blandito
Estaba lista. Cubrí mi cuerpo con aceite, elabore un mapa de mi armario para
descubrir que lo que habita allí parece ser de otra persona que no es la que
quiere vestirse, a regañadientes, cogí lo primero y habitual unos vaqueros, una
camiseta y un jersey de cuello tortuga comprado en los negocios de baratijas
–que ordinario- pensé. Puse los pies en la puerta y me dirigí con paso lento
pero firme hacia la calle, el viento frio golpeaba mi cara, cubrí mi cara con
la bufanda y me acorde que no había comido. Y pensaba que estaba lista. -me
digo- aceleré el paso para no llegar tarde, pero me distraje viendo una paloma.
Me senté en el banco de la plaza a observar esa paloma que no necesita vestir
con ropa ordinaria para comer, volar o beber. Suspire… me levante y acelere el
paso… tarde, ¡otra vez! y volví a tener la sensación de no haber dormido.
el gato
Escribía sin parar cada cosa que se le ocurría. Era muy bueno
en lo que hacía, imitaba a la perfección el movimiento de los dedos, la música
que sonaba al compás de las teclas, a-r-b-o-l, lo transportaba al mundo
anhelado, ese donde podía comer con la mano, y si, usar el teclado, de la
máquina, del ordenador, del mando a distancia, lo hacía bastante bien mientras
no lo veían, porque cuando lo hacían solo veían un gato durmiendo en un
teclado.
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