miércoles, 31 de octubre de 2018

El arte de perder

A veces algo tan bello como un poema puede llegar a describir con exactitud un estado interior...




UN ARTE

Por Elizabeth Bishop

No es difícil dominar el arte de perder:
tantas cosas parecen llenas del propósito de ser perdidas,
que su pérdida no es ningún desastre.

Perder alguna cosa cada día. Aceptar aturdirse por la pérdida
de las llaves de la puerta, de la hora malgastada.
No es difícil dominar el arte de perder.

Después practicar perder más lejos y más rápido:
los lugares, y los nombres, y dónde pretendías
viajar. Nada de todo esto te traerá desastre alguno.

He perdido el reloj de mi madre. Y, ¡mira!, voy por la última
—quizás por la penúltima— de tres casas amadas.
No es difícil dominar el arte de perder.

He perdido dos ciudades, las dos preciosas. Y, más vastos,
poseí algunos reinos, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue ningún desastre.

Incluso habiéndote perdido a ti (tu voz bromeando, un gesto
que amo) no habré mentido. Por supuesto,
no es difícil dominar el arte de perder, por más que a veces
pueda parecernos (¡escríbelo!) un desastre.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

La iniciación

"El ser humano duerme y sueña con estar estar despierto. 
Y cuando sueña, en sus sueños cree aún que esta despierto.
Y cuando se despierta del sueño que duerme estando despierto descubre que no se ha dormido nunca. Pero, para que esto ocurra debe pasar alguno que lo despierte llamándolo dulcemente por su nombre" Paolo Paris

miércoles, 24 de agosto de 2016

Tu pecho está cargado con todos los corazones...

Tu pecho está cargado con todos los corazones, 
que yo supuse, en mi ignorancia, muertos;
y allí reina el Amor con todas sus amantes partes
y todos los amigos que yo creía extintos.

Cuántas sagradas y obsequiosas lágrimas
extrajo de mis ojos el amor religioso
en interés de los muertos, que aparecen ahora
como cosas remotas que en ti yacen ocultas!

Tú eres la tumba en que el amor sepulto ahora vive,
adornado con los trofeos de mis amores idos,
que todas sus partes de mí a ti te dieron,

pues ese haber de muchos es tuyo ahora solo:
Sus imágenes que amé las veo en ti
y tú, con todos ellos, lo tienes todo del total de mí.

William Shakespeare

Evito

Debo evitar hacer caso a la fantasía que se despierta cada vez que un vuelo de pensamiento te atrapa en el aire como el suave perfume que transporta el aire.
Debo evitar hacer caso a la marea de abecedarios emitidos con aquella voz baja y sensual que estremece cada conexión cerebral y hace que estallen las carcajadas coquetas y en definitiva provocadoras.
Debo evitar por completo acercarme al sueño cogida de tu mano, pues acabaría fundida en un abrazo intenso, atrapándote en mi sexo, llevándote a explorar rincones de tu cuerpo que aún no conoces absorto por la intensidad, dormirías hundido entre mis pechos recuperando ese aliento embriagador con olor malta y lima.
Por eso evito, evito por completo imaginarte, soñarte, escucharte, pensarte.
Por eso te evito
Por eso me evito