Cuesta encontrar personas que inspiren.
Hay un ser humano que me inspira, y me he preguntado muchas veces porque… El no está haciendo una vía… pero aun así, es consecuente con sus actos, responsable, sincero.
Comparto con él muchas horas en el día, trabajamos juntos y es mi jefe… curioso no?
Que un jefe crea en tus capacidades , confíe y te anime a hacer todo aquello que te propongas con tres cosas básicas: esfuerzo, honestidad e ilusión.
La evolución de la primera atención, del mundo ilusorio, o realidad palpable, la que tanto criticamos y a la que pocas veces le damos valor, o la llenamos simplemente de quejas , reclamos o la cargamos de autocompasión toma otro sentido cuando te das cuenta de un hecho básico.
Has cambiado, en lo profundo.
Por eso la energía en este sentido fluye y es constructivo pues responde a una necesidad interior y refleja.
Me verifica que gozamos de las mismas calidades y eso hace que el trabajo sea armónico y avancemos en el camino de la primera, con alegría, con prosperidad.
Siempre dice que en el mundo hay muchas y muy buenas ideas pero falta espíritu para realizarlas. La gente teme al esfuerzo, a la responsabilidad, teme a asumir las riendas de su propia vida.
Sé que aún me falta mucho para arreglar y para descubrir, pero le estoy agradecida, porque ha sacado aquello que luchaba por esconder, me ha dado confianza y me ha descubierto un corazón emprendedor.
Esto es para Ll.R.
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